"Realmente no comprendo porqué la gente vive tan obsesionada con el pasado.

¿Porqué tantas personas añoran la vuelta de fuertes liderazgos nacionales del pasado como los de Radonski, Valenzuela y especialmente Chávez después de tanto tiempo? Nuestra asignatura pendiente es darnos cuenta que nunca podremos superar el pasado, nunca podremos ser mejores si nos ajustamos a una felicidad máxima que nos llegó en su momento y que aparentemente no podemos superar.

No es casual que tantas personas estén inmersas en ésto del renacer de la revolución, inspirado en por supuesto lo más cercano que hemos llegado a tener, el chavismo original cuando estaba en pleno apogeo y antes que comenzara a desvirtuar su idea original. El cuento que todos sabemos".